La semana pasada se celebró un nuevo aniversario del tristemente famoso “Crack del 29”, un 24 de Octubre de 1929 tuvo lugar el llamado “jueves negro”, que dio inicio a la mayor crisis económica de la historia de Estados Unidos, una crisis que aun hoy es analizada por numerosos expertos económicos.
El 24 de Octubre de 1929 fue un día fatídico, se derrumbó de manera inexorable Wall Street y se dio inicio a una “Gran Depresión” que duraría una década entera, fue el final de los llamados “Felices años 20” y Estados Unidos quedó sumido en una dramática crisis que nunca ya se olvidará y que no falta en ningún libro de Historia que se precie. Afortunadamente y a pesar de la crisis a nivel mundial que recientemente hemos vivido, es muy complicado que una recesión tan profunda y dura vuelva a producirse en la actualidad.
La terrible depresión no solo afectó en el terreno económico, sino que influyó en el conjunto de la sociedad, fue el final de una época de bonanza a todos los niveles, para dar paso una época de una terrible recesión que no se limitó a la economía y a la sociedad norteamericana, sino que alcanzó en mayor o menor medida a muchos otros países del mundo, que también sufrieron las terribles consecuencias del desplome de la bolsa de Nueva York.
La jornada del 24 de Octubre, fue un día en el que la mayor bolsa del mundo se desplomó de manera irremediable, rompiendo los sueños de miles y miles de grandes y pequeños inversores para siempre, la caída del valor de la inmensa mayoría de títulos y la irremediable liquidación de avales, aparte del descenso de préstamos bursátiles, no tendría fin durante la semana siguiente, dando lugar a las icónicas y tristemente famosas imágenes de agentes bursátiles o inversores que lo habían perdido todo, suicidándose lanzándose desde lo alto de los rascacielos de Nueva York.
Estas situaciones es muy improbable que se vuelvan a repetir, ya que se han establecido una serie de mecanismos para poder prevenirlas o al menos minimizar sus consecuencias, incluso el auge de conceptos como el de la mediación, puede ayudar a resolver algunos conflictos y así poder evitar que se produzcan ciertos factores de riesgo que desemboquen en una grave crisis.