Es un término que escuchamos constantemente en el ámbito empresarial o económico, aunque muchas veces esta palabra se utiliza de forma errónea y nos puede traer a confusión, debemos tener claro a qué empresas se les puede atribuir esta definición.
El termino startup hace referencia a una empresa emergente, principalmente en los sectores de la comunicación, la innovación, internet o la tecnología, que a pesar de su falta de recursos o capacidad económica, logra obtener buenos resultados y pasa a ser impulsada por otros inversores o incluso a ser absorbida por empresas mucho más consolidadas y respaldadas. Básicamente son empresas con grandes posibilidades de crecimiento pero con necesidades de capital. Siguiendo este razonamiento debemos tener muy claro por lo tanto que cualquier empresa de nueva creación no tiene por qué ser un startup o empresa emergente.
El BBVA en un informe propio, establece cuatro características básicos para poder atribuir este calificativo a una empresa, el primero y más importante la innovación continua a través de la creatividad y el propio talento, el segundo la presencia de grupos de trabajos agiles que funcionan de manera independiente, el tercero la formación como método para ganar flexibilidad y por último la capacidad para reinventarse y adaptarse de manera continua según las circunstancias del mercado, su evolución y necesidades.