Por tercer año, el Open de Arbitraje se ha convertido en una cita imprescindible para todo profesional o empresa que se dedique al mundo del arbitraje y la mediación, dando en esta edición un gran salto cualitativo, buscando la internacionalidad y una mayor profundidad en los temas tratados, destacando especialmente el enorme prestigio de los ponentes y la interactividad con los asistentes.
En esta tercera edición, como ya sucedió en las anteriores, lo primero que hay que poner en valor es el marco donde se ha celebrado el Open de Arbitraje. El Auditorio Rafael del Pino es inmejorable desde todos los puntos de vista, y todas sus instalaciones han estado a la altura de un evento tan importante facilitando la labor de ponentes y asistentes, y fomentando en gran medida la interactividad y el intercambio de impresiones. Los asistentes llegados de otros lugares, fuera de la Comunidad de Madrid, nos hemos encontrado como en nuestra propia casa.
Otro de los aspectos que hay que resaltar es la gran interactividad que ha habido durante las distintas sesiones. La entrega de un mando a distancia mediante el cual los diferentes asistentes podíamos votar sobre diversas cuestiones que eran planteadas, viendo de manera instantánea los resultados; ha proporcionado una información fundamental sobre las inquietudes y las opiniones de los asistentes, y lo más importante, ha facilitado una participación constante.
En la edición de este año, nuevamente ambientada con gran acierto en el mundo del golf, sin duda destaca la presencia de grandes empresas que han explicado la utilización del arbitraje, el cual se convierte en una vía fundamental para solucionar sus conflictos en el comercio internacional.
Por lo que hace referencia a los temas que han tenido más aceptación destacarían: la aplicación del arbitraje a la tecnología o la construcción, o el arbitraje de inversión, así como la importancia de la prueba pericial en el arbitraje. Otros temas como la profesionalización y especialización de los árbitros también despertaron el interés de todos los asistentes, abriendo interesantes reflexiones.
Por otro lado, no puede pasar desapercibida la labor de D. Javier Iscar, Secretario General de la Asociación Europea de Arbitraje, organizador del Open y pieza fundamental en su éxito así como, en todas las innovaciones que han hecho que la edición de este año haya superado a sus predecesoras. Sin duda D. Javier Iscar merece una sincera y merecida felicitación, extensible a todos los ponentes que han rayado a gran altura y han sabido generar un gran interés, fomentado los consiguientes debates. Sin duda la organización ha conseguido el objetivo de hacer del Open de Arbitraje un evento de referencia, que se diferencia de los demás por la inmejorable elección de los ponentes, la participación y su creatividad.
Mención aparte merece la clausura del Open, realizada por D. Rafael Catalá, Ministro de Justicia, con una gran intervención respaldando de forma decidida la práctica arbitral que ha otorgado a las jornadas el broche de oro que sin duda merecían.